19/4/17

La Capa






Es tan feroz la inquina de los fracasados, que en tiempos de labor y paz, se debería uno abrigar con una capa de aceite impermeable, para que toda soflama, sofisma y calumnia fracasen cuando lleguen a la orilla de la convicción y el empeño en la propia autogestión, más allá de cualquier especulación de cielo o infierno, más allá de cualquier usura que utiliza al amor como disfraz.

En algún punto, el éxito se construye con el fiero y sano barro de la audacia: la valentía como actitud frente al desahucio, el derrotismo, la burguesía o cualquier artera estrategia, que como tortura cotidiana, nos aplique el actual status de maledicencia de estos fracasados mendigos, mutantes y corrosivos.

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