27/5/16

Filor
















Algo se oye desde la penumbra
Atisba métrico un rumor de manos fenecidas.
Un viento estertor y exiliado de sus compases arrulla una puerta salobre y blindada
Nada se cocina entre el álgebra y mi oración compulsiva
Pero algo ahora se oye desde la penumbra..
Tal vez un chamuscar de sales, un golpeteo dietético atroz, un timbal.
Entre estos menesteres, era un cuchillo, a cielo abierto, sobre la luz.

1 comentario:

Martin Ruiz dijo...

Me parece una metáfora, apología tal vez; de una sensación de deseo por una muerte cercana. Me agrada el texto, corto sin mucha densidad, pero mensaje en punto. Exquisito rendimiento de trabajo poético...
Vendré por estos rumbos con frecuencia...Nartu

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