2/8/14

No me leas, escríbeme



La tinta roja mojada en limón
el cuaderno de aventuras a medio cerrar.
Las nubes más nubes que ayer. Sin rastro de estrellas.
Sólo queda la intensa calma, el hueso desnudo a la luz de la luna.
Sin mapa ni bandera ni perro que me ladre.
No amamantarás a ninguna mujer de tu prójimo (todas saben quiénes son)

Atado a un crepúsculo, un puente, una ballena suicida;
post-niño, vagabundo anverso, todas las vidas mi vida.
La delicada aristocracia de una mirada cansada.

Esos yo gritando a la vuelta de todas las esquinas.
Estar en todos lados para en ninguno enarbolar
esta tristeza feroz: esta renguera.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Intransferible sentir al leerte. quedo sin palabras...esto que has escrito es alma derramada, la médula de tu ser... Gracias!

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